En los últimos meses, parece que Netflix está apostando por los musicales de animación (por ejemplo, Mi querido Arlo). Y estas últimas semanas, nos presenta su última apuesta: El mundo de Karma, una serie de animación infantil sobre una chica con un gran corazón que está buscando su propia voz para poder cambiar el mundo a través de la música. Y la parte musical se apoya principalmente en el hip hop.
Inspiración para la serie
El creador de El mundo de Karma es Chris Bridges, quizás mejor conocido por su nombre artístico Ludacris, un rapero, compositor, productor discográfico, actor estadounidense y gabonés La serie está inspirada en la hija mayor de Chris, que también se llama Karma. Según cuenta él mismo, la inspiración le llegó hace 14 años cuando su hija, de entonces 6, le dijo que ella también quería ser rapera y él le contestó lo siguiente:
“If you want to be a rapper like Daddy, Daddy talks about a narration of his life and what goes on in his neighborhood and what goes on as an adult. If you want to do things, you have to talk about stuff that goes on in your life and you as a kid”.
La serie cuenta experiencias que la propia Karma (la de la vida real) vivió cuando era niña, experiencias con las que muchas niñas negras podrán sentirse identificadas. Y qué importante es esto. Todos y todas merecemos vernos representados en la televisión, todas necesitamos saber que no estamos solas y que nuestros problemas no son solo nuestros y que tienen solución. Además, la serie también puede servirles a los padres, para tener alguna orientación cuando sus hijas o hijos pasen por situaciones similares.
El mensaje
El mundo de Karma enseña sobre respeto, la no discriminación, sentirse orgulloso de ser uno mismo, escuchar a otros, trabajar juntos, ayudar, etc. Pero sobre todo enseña a los niños y niñas a expresarse de forma creativa, ya sea a través de palabras, música, vídeos o inventos de lo más extraños.
Chris Bridges quiere que los espectadores puedan encontrar su propia voz y sepan que nunca serán demasiado jóvenes (ni demasiado mayores) para cambiar el mundo.
La importancia de la música
Todo en El mundo de Karma tiene música. La música no es un adorno, es la piedra angular. Sin música, la serie no tendría sentido. Y es un factor determinante a la hora de transmitir el mensaje de cada capítulo. Las canciones hablan sobre la confianza en uno mismo, sobre empoderamiento, sobre cambiar el mundo y hacer de él un lugar mejor.
El mundo de Karma es una serie bien hecha, entretenida, con corazón y con buena música, ¿qué más se puede pedir? ¡Podéis verla en Netflix! Y si os quedáis con ganas de más, podéis ir a su página oficial para contenido adicional.


