Esta serie tiene ya sus añitos, pero me gusta tanto que me he permitido el lujo de realizar una crítica de su primera temporada. Llegarán más críticas del resto de temporadas.
¡Pero si esta serie no es de animación! No, no lo es (al menos, la mayor parte del tiempo), pero su aura es tan mágica como la de cualquier otra serie de animación de las que he hablado aquí. El universo y los personajes que viven en él son tan mágicos como en cualquier contenido de animación. Es decir, los códigos que utiliza son los propios de una serie animada. Al fin y al cabo, la serie trata sobre cuentos fantásticos y cuentos de hadas que existen de verdad y que se mezclan con nuestro mundo. ¿Hay algo más mágico que eso?
Sin embargo, es justamente esa mezcla de imagen real protagonizada por adultos + la magia e inocencia propia de los cuentos de hadas lo que resulta un poco chocante. Combinar tono infantil con personajes adultos nunca es algo sencillo y provoca que a veces dichos personajes se comporten como adolescentes.
Esta es la razón por la que el espectador tiene que realizar un gran ejercicio de suspensión de la incredulidad. Ejercicio necesario para poder meterse de lleno en la historia y poder dejarse llevar por ella. Te aseguro que si consigues hacer esto, vivirás una de las mejores y más gratificantes experiencias viendo una serie.
Por otro lado, al disponer de tantos capítulos, hay varias tramas que se vuelven pesadas y repetitivas. Por ejemplo, a mí personalmente me resulta un poco cansina la trama de amor entre Blancanieves y el Príncipe Encantador. Creo que la serie podría haberse contado tranquilamente con menos episodios.
Por lo demás, me encanta la serie. Su punto fuerte: los cuentos de hadas. Es increíble como reescriben todos los cuentos y cómo consiguen mezclarlos todos y hacer que las piezas vayan encajando unas con otras. Esto no es nada fácil, ya que son muchos cuentos y muchos personajes, pero, al menos de momento, todo tiene bastante sentido y fluye bien.
El universo que construyen es alucinante. En el mundo mágico consiguen plasmar de maravilla los elementos fantásticos de los cuentos. Y en el mundo “real” consiguen transmitir esa atmósfera de ciudad pequeña perdida en mitad del bosque y con aire siniestro.
Hay una frase que se me ha quedado grabada. Cuando le preguntan a uno de los personajes principales por qué es tan importante para él que los cuentos de hadas existan de verdad, él contesta: “porque tiene que haber algo más” (“because this can’t be all there is”). Creo que esta frase recoge el mensaje que quiere dar la serie.
En cuanto al final de la temporada, este me ha parecido bastante acertado. Aunque hay partes del clímax que me han parecido repentinas y faltas de un planteamiento previo. Es decir, el clímax habría tenido más fuerza con un “planting” y un “pay off” más trabajados.
En resumen, esta serie quizás no sea para todo el mundo, pero si estás dispuesta a aceptar sus códigos y dejarte llevar, te introduce en un mundo de fantasía y magia del que no querrás salir.



2 comentarios en “Érase una vez: Primera temporada”
A ver que opinas de la segunda temporada, a mi me gustó mucho mas que la primera. Todavia mas magica.
¡Estoy de acuerdo! Ya voy por la tercera jajaja, la historia va creciendo, aunque es cierto que la primera temporada tenía ese misterio de “qué pasará cuando Emma descubra que todo lo que dice Henry es verdad”. Pero sí, de momento todas las temporadas tienen algo único que las distingue de las demás.