La nueva serie de Disney+, “Monstruos a la obra”, es una secuela de la mítica película “Monstruos S.A.”. Esta serie realiza un giro de 180 grados respecto a la película: ahora, en vez de asustar, los monstruos tienen que hacer reír. La cosa promete, ¿pero están los primeros capítulos a la altura de las expectativas?
Al igual que los propios monstruos de la serie, esta, en mi opinión, intenta ser cómica sin lograrlo realmente -¿será algún tipo de metalenguaje?-. No es que la serie esté mal, es entretenida y se deja ver fácil, pero -al menos en los tres primeros capítulos- tanto a la historia como a los personajes les falta fuelle. Aunque la opinión respecto a la falta de comicidad puede ser muy personal, ¡soy un poco especial con lo que me hace reír y lo que no!
Asimismo, creo que al personaje principal le falta profundidad. Quizás vayan profundizando en él a medida que avanza la serie, pero, de momento, no he sentido demasiada empatía. Me falta una historia, un porqué, un motivo más allá de “yo quería asustar y ahora tengo que aprender a hacer reír”. Y los personajes de Mike y Sullivan… Me gusta que se les otorgue un nuevo rol, pero les falta algo, no tienen peso narrativo y, desgraciadamente, no consiguen hacer que nos importen demasiado.
Pese a esta sensación un tanto amarga, creo que la premisa es muy buena y que todavía quedan muchos capítulos para que la serie coja fuerza. ¡La seguiré viendo y, cuando la termine, haré una nueva crítica!


