Netflix acaba de estrenar la segunda temporada de Ridley Jones, serie dirigida a un público preescolar que nos cuenta las aventuras de una niña de seis años que vive en un museo junto a exhibiciones que cobran vida cuando nadie las ve (a excepción de Ridley y su familia).
La creadora de esta serie es Chris Nee, guionista de series de animación infantil y también creadora de series como Doc McStuffins o Ada Twist, Scientist. Creo que Chris es una guionista a la que hay que seguir de cerca, ya que está creando contenido muy bueno y, además, sus series se caracterizan por incluir mucha diversidad y representación sexual y racial, algo que siempre hay que celebrar.
Ridley vive en una casa en un árbol dentro de un museo que cobra vida. ¿Quién no querría mudarse a un lugar así? Este mundo fantástico permitirá soñar a los niños (y a los no tan niños) con una vida en la que la magia sí existe y todo puede ser posible. Además, creo que el escenario del museo es el ideal, ya que los museos son lugares en los que es fácil imaginar todo tipo de historias y aventuras al observar los artefactos que en él se exponen. Un lugar perfecto para dar rienda suelta a la imaginación.
Aventura con corazón y cultura
En cada episodio de Ridley Jones la protagonista vivirá una aventura diferente intentando proteger determinados artefactos o animales del museo, siempre acompañada de sus mejores amigos. Y, siempre-siempre, esta aventura derivará en una enseñanza sobre la amistad, ser mejores personas o luchar por aquello en lo que crees. Pero no solo eso, cada aventura también enseñará algo sobre la cultura o historia del artefacto o animal sobre el que trate el episodio. Es verdad que estas últimas enseñanzas no se realizan a un nivel muy profundo, pero sirven para plantar la semillita que despierte la curiosidad en los niños y niñas.
Las aventuras son divertidas y entretenidas, pero me gusta que la serie contextualice el hecho de que Ridley y su familia vivan en el museo. Resulta que las mujeres de la familia Jones siempre han cuidado del museo, su trabajo es proteger los artefactos que hay en él y aprender y conocer su historia y cultura. Y ahora es hora de que Ridley se prepara para ser también una protectora del museo junto a su madre y abuela, por eso todas las aventuras que vive le permiten estar un pasito más cerca de convertirse en una protectora oficial del museo.
Personajes LGBTQIA+
¡Cuánto me alegra que cada vez se vean más personajes LGBTQIA+ en series de animación! Ridley Jones es otro ejemplo más, con un bisonte no binario y una relación amorosa entre dos hombres egipcios.
– Is Fred a she or a he?
– I don’t know, they’re just a Fred.
– Cool.
En definitiva, Ridley Jones me ha parecido una serie entretenida, divertida, tierna, imaginativa y con un cast diverso que le aporta frescura. ¡Y la buena noticia es que está disponible en Netflix! Además, las canciones que aparecen en los capítulos son bastante pegadizas 😉


